Mitigar no es opcional: El Primer Diálogo de Alto Nivel sobre Soluciones Océano-Clima en Colombia

Por: Catalina Reyes-Vargas

El prerrequisito de la adaptación es la mitigación.

Primer díalogo de alto nivel: Acelerando la innovación en soluciones climáticas basadas en el océano

En Colombia, se nos ha enfrentado a una falsa dicotomía por años: por cuanto no somos grandes emisores, nuestros esfuerzos deben enfocarse exclusivamente en adaptarnos a las consecuencias de la crisis climática. El pasado 5 de mayo, Oceánico Labs le propuso al país un cambio de paradigma: rescatar las estrategias de mitigación basadas en la mejor ciencia disponible como una herramienta ineludible de supervivencia y abrir una senda de prosperidad para la mitad de nuestro territorio bioceánico.

Asuntos urgentes como la erosión costera no se detendrán sin frenar la causa de fondo: el calentamiento y la expansión térmica del oceáno. Sin mitigación decidida, la adaptación no es estrategia: es conformismo. Y es condenar al Estado a una presión fiscal eterna pagando por los platos rotos de emisiones que no generamos.

Oceánico Labs, laboratorio de ideas pionero en la región endosado por la Década del Océano de Naciones Unidas, de la mano de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres – UNGRD, la Facultad de Ciencias de la Universidad de los Andes y Ocean Visions convocó este Primer Diálogo de Alto Nivel para dejar atrás los diagnósticos y pasar a las soluciones para avanzar en la reparación climática.

Voces que definen el rumbo

El Decano de Ciencias de la Universidad de los Andes, Dr. Carlos Daniel Cadena, fue enfático: la academia no puede permitirse el lujo de que el conocimiento se quede atrapado en artículos científicos. Durante su intervención, cuestionó cómo logramos que la ciencia tenga incidencia real en las decisiones que definen el futuro. Su participación marcó un hito con el anuncio del nuevo pregrado en Cambio Ambiental Global, el primero en Colombia que integrará ciencias naturales, sociales y pensamiento de diseño para formar líderes capaces de operar en la incertidumbre climática. Para Cadena, es definitivo reconocer que sin océanos sanos, no hay ecosistemas terrestres estables.

El Director de la UNGRD, Carlos Carrillo, fue contundente al sacar al océano del espacio retórico y accesorio de la discusión nacional y llevarlo al corazón de la planeación estructural. Recordó que el océano absorbe el 90% del exceso de calor y el 25% del CO2 antropogénico, un servicio ecosistémico que no se refleja en nuestros instrumentos financieros ni en la gestión del riesgo actual. Carrillo hizo un llamado a transformar la arquitectura institucional: Colombia no solo debe verse como un país costero, sino como un nodo bioceánico capaz de liderar la agenda regional del nexo océano-clima, moviendo el presupuesto de la respuesta a la emergencia hacia la inversión en la vanguardia científica con plena integración de las comunidades.

Más allá de la reducción: el imperativo de la Remoción

El evento permitió explicitar la necesidad de acelerar la transición hacia una economía de emisiones negativas como imperativo ético de nuestra generación. La descarbonización ya no es suficiente: debemos reparar la estabilidad de los sistemas climáticos.

Aquí es donde la Remoción de Carbono Marina (mCDR) cobra un especial valor estratégico. Mientras la captura de carbono evita que nuevas emisiones entren a la atmósfera, la remoción busca reducir activamente el daño histórico acumulado mediante la eliminación de moléculas que la saturan. A pesar de ser sistemáticamente marginado en la agenda pública, el océano es nuestra gran bomba de carbono planetaria, pero está bajo una presión insoportable. Dejar de verlo como un vertedero y convertirlo en prioridad política es el primer paso para la restauración planetaria.

El Director de Alianzas Globales y Política de Ocean Visions, Dr. Leonardo Valenzuela, situó a Colombia en el tablero internacional. Destacó que el despliegue de soluciones mCDR requiere de un ecosistema global que conecte la ciencia con la política y las sendas de financiamiento. Su intervención subrayó que la remoción de carbono no debe ser comprendida únicamente como una técnica, sino como un marco de justicia climática donde los países del sur global deben tener la capacidad tecnológica para liderar sus propios procesos de reparación, apoyándose en alianzas internacionales para escalar soluciones que hoy son urgentes e ineludibles.

El reto de la escala y las soluciones de vanguardia globales

El evento contó con la presencia del Dr. Nianzhi Jiao marcando un hito científico en Colombia, al ser la primera vez que visita el país y presenta su revolucionario trabajo. El proponente de la Bomba Microbiana de Carbono (MCP), un mecanismo clave publicado en Nature Reviews Microbiology, explicó cómo los microorganismos oceánicos transforman el carbono orgánico en materia orgánica disuelta recalcitrante, la cual puede permanecer secuestrada en el océano por milenios. Jiao, miembro distinguido de la Academia China de Ciencias, también presentó el programa Global ONCE (Ocean Negative Carbon Emissions), enfatizando la importancia de establecer protocolos internacionales estandarizados y sistemas de monitoreo rigurosos para que las soluciones de remoción de carbono sean confiables y escalables. De esta forma, la ciencia local debe hablar el mismo lenguaje técnico y metodológico que la comunidad global, permitiendo que la investigación sea verificable y comparable a nivel internacional para avanzar en objetivos comunes.

Compromisos y retos para el país: Del compromiso a la acción

Este primer diálogo logró lo que pocos espacios consiguen: compromisos explícitos del Alto Gobierno y una interlocución directa entre los arquitectos de la ciencia y los habilitadores de las decisiones.

La Ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Yesenia Olaya trazó los hitos de política necesarios para que la ciencia oceánica pase de la investigación básica a la aplicada, integrándose en la agenda nacional de CTeI. Olaya fue clara en que el conocimiento no puede quedar estancado en la fase de observación, haciendo obligatorio operar bajo un modelo de transición: de la investigación básica a la aplicada. Así mismo, la Ministra enfatizó que para que la remoción de carbono marino sea una realidad, se requiere una política que fomente la infraestructura científica en los territorios costeros, permitiendo que las comunidades locales no sean solo receptoras de tecnología, sino actoras en la medición y monitoreo de estas soluciones.

Por su parte, el Director General Marítimo, Contralmirante Hermann León, aportó una visión fundamental para cualquier científico que quiera operar en el mar: la seguridad jurídica. Reconoció que la autoridad marítima debe evolucionar para no ser un freno, sino un habilitador. Desde su vasta experiencia científica, propuso la creación de protocolos de investigación ágiles que permitan el testeo de soluciones de manera rápida. Su poderosa premisa defiende que proteger la soberanía y el medio ambiente no es sinónimo de imposibilitar la innovación, sino de crear los marcos normativos para que la experimentación científica tenga garantías legales frente a los desafíos climáticos globales.

El Director del Laboratorio de Biología Molecular Marina – BIOMMAR, Dr. Juan Armando Sánchez, subrayó que la biodiversidad marina colombiana está bajo un estrés sin precedentes. Para Sánchez, el potencial de Colombia radica en una extraordinaria “fortuna geográfica” que, además, exige monitoreo científico de alta precisión. Así mismo, hizo un llamado a dejar de ver la biodiversidad como un catálogo estático y empezar a verla como un sistema dinámico que requiere intervenciones científicas rigurosas y urgentes para evitar su colapso total.

Finalmente, la Subdirectora para el Conocimiento del Riesgo de Desastres de la UNGRD, Ana Milena Prada lideró uno de los giros narrativos más importantes del evento. Instó a las instituciones a dejar de ver al océano exclusivamente como una amenaza (e.g. un generador de huracanes y erosión) y empezar a verlo como nuestra infraestructura de defensa más potente. Prada propuso que la gestión del riesgo deje de ser puramente reactiva para volverse preventiva a través de la restauración oceánica integral. Invertir en la salud del océano y en su capacidad de remoción de carbono es, en esencia, una estrategia de mitigación de desastres a largo plazo.

Lanzamiento de la Iniciativa Colombiana de Emisiones Negativas

Como investigadores del nexo océano-clima, tenemos claro que la soberanía nacional se ejerce a través de la innovación propia. Durante este encuentro, Oceánico Labs y Carbon U presentaron oficialmente la Iniciativa Colombiana de Emisiones Negativas, una propuesta pionera en el país gestada para integrar a todos los sectores económicos en torno a un objetivo común.

Colombia posee un potencial único para liderar esta agenda mediante la integración de los sectores AFOLU con la innovación oceánica, entre otros. Esta iniciativa se estructura en tres pilares:

  1. Análisis Tecnoeconómico: Identificación de rutas viables para alcanzar la carbono-negatividad basadas en costos, escalabilidad y sectores estratégicos para el país.
  2. Ciencia Básica: Comprensión profunda de los procesos biogeoquímicos y los sistemas socio-ecológicos que condicionan la viabilidad de cualquier intervención.
  3. Política y Gobernanza: Generación de insumos para la investigación, creación de estándares y una participación soberana en los debates internacionales.

El Océano como Corazón de la Agenda Pública

El éxito de este primer diálogo demuestra que en Colombia se cuenta con infraestructura institucional suficiente para soportar los debates más apremiantes sobre el futuro de la humanidad y la capacidad técnica para liderar esta conversación en nuestra región. Desde Oceánico Labs trabajamos por reparar la abrupta disrupción de la estabilidad climática del planeta y no nos resignamos al desastre.

Salimos de este auditorio con una certeza: la salud planetaria se gesta en el océano y es allí desde donde debemos partir. Estamos hilando una conversación que apenas comienza, apostándole a la profesionalización de la acción climática y construyendo colectivamente una potencia bioceánica que le proponga al mundo soluciones integrales basadas en ciencia y gobernanza efectiva.

Únete y construyamos esto juntos.

Fotos: UNGRD & Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia

info@oceanicolabs.org